Comprate un volante y manejate

20:21 / Lo confiesa Camila, la cámara de Diego González / confesiones (3)

Podría decir muchas cosas, pero sinceramente no se me ocurren muchas cosas. Hace tiempo publiqué esto y una teoría sobre la causa de estos fenómenos, pero aún sigo asombrándome de las magnitudes que tema al ver que fuera de fronteras se repite. Sin más, dos pictografías que muestran el desastre tras el volante en Cerro Chato y Minas (37º semana de Lavalleja)...






Ahora bien, es sabido que en la 37º semana de Lavalleja podría ser que estuvieran en pedo al estacionar, pero lo que recién ahora en mi CCD empiezo a entender que es que posible que esto también se deba al uso excesivo de las dimensiones espaciales. Es decir, allí hay mucho espacio disponible para mucha cosa, y eso podría explicar un poco el por qué apegarse al cordón es tan complicado. ¿Alguien tiene alguna otra respuesta?

Besos y franeleos. Camila.

Confieso que...

¿Y si nos tomamos una con la Duvija y el Tape Olmedo?

19:52 / Lo confiesa Camila, la cámara de Diego González / confesiones (9)

Hombre perseguido por la originalidad, aura que dice, es uno de la Comercial, que nunca conocí, pero que Demente Sosiego me contó en el mismo boliche El resorte que él era el dueño.


Jeje, si, si, si... no me sale bien la interpretación de Juceca, I know, pero qué le voy a hacer, esta era la mejor manera de presentar lo que he atestiguado. Un día, tranquilo (mentira, esos días en Montevideo no existen) iba caminando por La Comercial (por ahí, esa zona... la Unión... ¡vaya uno a saber dónde miércoles era! Después de todo tengo la excusa que en mi cola tengo una etiqueta que dice: "Made in Vietnam", de ahí les cuento todo si quieren) perdida buscando una dirección... y no daba, y no daba, y no daba...

Finalmente la encontré... allá lejos... tengo que admitir que me dio miedo andar por esas zonas, por las caras digo... yo iba con Diego, pero quien lo conoce sabe que con esa facha no puede ni matar a una mosca. Lo cierto es que iba escondidita, y tratando de encontrar un lugar más civilizado llegué a un legendario boliche: "El resorte".



Me sorprendí al verlo, tanto, que tomé esta fotografía para ustedes. Así es, caminé tanto que llegué hasta "El resorte", muy lindo si quieren ir a visitarlo; aunque claro, recuerden que estaba tan perdida que ni idea de las calles. Como sea y hablando un poco más en serio, acá les dejo un cuento de Juceca para reirse un ratito, esto va en su homenaje... y en homenaje para el flaco que se le ocurrió este nombre al boliche. Estuvo bárbaro.

¡La vida es una sola, sean felices! Chau, chau... Camila.

Confieso que...

Sin globos no hay fiesta

20:17 / Lo confiesa Camila, la cámara de Diego González / confesiones (12)

De niños a los humanos se les enseña cómo comportarse socialmente. Para ello se montan varias fiestas, la más relevante sin dudas es la de los cumpleaños. Sorpresitas, piñatas, regalitos... todos son ingredientes totalmente prescindibles, pero el que nunca puede faltar es el globo.

Ya de chicos los niños se ponen contentos de sacar los globos al final del cumpleaños y reventarlos en la cara delas niñas que se asustan frente a tal explosión... Y de grandes algo similar va sucediendo. Varias fiestas se forman en torno a los globos y cuando estos revientan surge la preocupación por ambos lados... ya no solo las nenas se asustan, los nenes también.

Sabia reflexión de una propaganda de preservativos (¡Ah! ¡Recién lo entendí! jaja) en una parada de ómnibus en Durazno.



Y para terminar, una perlita de una propaganda omnibusera de la empresa CODET en sus viajes hacia Las Piedras. No lo miren mucho rato, no sea cosa que se ponga jodido el ambiente.




Así está el mundo, Amigos. Camila.

Confieso que...